Tratamiento temprano con metformina en un modelo de ratón SHANK3
FUENTE: PMSF – Lee el artículo.
En un estudio preclínico reciente, investigadores de la Universidad McGill descubrieron que la metformina (un tratamiento aprobado por la FDA para la diabetes tipo 2) mejoró el comportamiento y la memoria en un modelo murino con síndrome de Phelan-McDermid. Un gen clave involucrado en el síndrome de Phelan-McDermid, SHANK3, ayuda a controlar la comunicación entre las neuronas. Cuando SHANK3 no funciona correctamente, estas vías de comunicación pueden hiperactivarse o la señalización puede desequilibrarse. Los investigadores estudiaron ratones que carecían de SHANK3 (denominados ratones deficientes en SHANK3) para comprender estos efectos.
La metformina es un tipo de fármaco llamado “biguanida” que reduce la glucemia al disminuir la producción de azúcar en el hígado. Curiosamente, también afecta las vías cerebrales importantes para el aprendizaje, la memoria y el comportamiento. En ratones macho con el gen SHANK3 inactivado, se observó una disminución en la actividad de la vía de señalización cerebral de la metformina, así como en el rendimiento en tareas experimentales comunes que evalúan el comportamiento y la memoria.
¿Qué más sabemos?
Se observaron efectos similares en el síndrome del cromosoma X frágil, otro trastorno genético poco común que afecta el aprendizaje y la conducta. En el modelo murino de síndrome del cromosoma X frágil, la metformina mejoró el rendimiento en tareas de comunicación social y comportamiento. En el primer ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de metformina en niños con síndrome del cromosoma X frágil (de 2 a 16 años), se observaron mejoras en las medidas de hiperactividad y sueño en los niños que recibieron metformina en comparación con placebo. Sin embargo, la metformina no mejoró el aprendizaje, la comunicación social ni las conductas repetitivas. No se estudiaron los efectos a largo plazo en este ensayo clínico.
¿Cuáles son sus limitaciones?
Todos los estudios presentan limitaciones. La metformina solo se probó en ratones macho con el gen SHANK3 inactivado. No se probó en ratones hembra con el gen SHANK3 inactivado, por lo que se desconoce si se observarían beneficios similares en ambos sexos. Además, se administró metformina a ratones con el gen SHANK3 inactivado al nacer, por lo que se necesitan estudios preclínicos en ratones jóvenes para que los resultados sean más similares a los de un ensayo clínico en humanos.
Mirando hacia el futuro
La metformina se considera un medicamento seguro, ampliamente disponible y aprobado por la FDA, y ha demostrado un beneficio potencial en personas con otro trastorno genético que afecta el aprendizaje y la conducta. Por lo tanto, es importante continuar el estudio de la metformina en modelos murinos del síndrome de Phelan-McDermid para replicar y ampliar estos nuevos hallazgos. Dado que un efecto secundario común de la metformina es el malestar gastrointestinal (que puede exacerbar los problemas existentes en personas con el síndrome de Phelan-McDermid), también podría ser importante que los investigadores determinen si existe un fármaco similar a la metformina con menos efectos secundarios.
En definitiva, este estudio es un primer paso importante en el desarrollo del fármaco para, eventualmente, probar sus efectos en personas con síndrome de Phelan-McDermid en un ensayo clínico. ¡Seguiremos de cerca las novedades!
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Estudio en ratones con síndrome del cromosoma X frágil: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28504725/
Ensayo clínico sobre el síndrome del cromosoma X frágil: https://link.springer.com/article/10.1186/s13229-025-00691-z




